
Contar con extintores certificados y mantenidos es indispensable, pero su efectividad real depende de que el personal sepa cómo, cuándo y dónde utilizarlos. Por eso, una estrategia preventiva completa debe contemplar un programa anual de capacitación que forme y actualice constantemente a quienes integran la empresa o institución.
En este artículo te explicamos cómo diseñar e implementar un plan de formación efectiva en el uso de extintores, alineado con la normativa vigente y enfocado en la seguridad operativa.
Aunque la instalación de extintores cumple con la normativa básica (DS44 del MINECON y NCh2056), no garantiza una respuesta efectiva ante una emergencia. Numerosos incidentes en terreno muestran que muchos trabajadores no saben manipular un extintor, desconocen su ubicación o actúan de forma insegura.
Capacitar es prevenir:
Reduce tiempos de reacción ante emergencias.
Evita errores en el uso de los equipos.
Mejora la confianza y empoderamiento del personal.
Permite cumplir con exigencias legales y auditorías externas.
Según el DS594 del Ministerio de Salud, artículo 46, el empleador debe instruir a los trabajadores sobre la prevención de incendios y el uso de equipos. Además, muchas normas ISO, protocolos de aseguradoras y procesos de acreditación exigen evidencia de capacitación regular.
Un programa anual bien estructurado permite dar cumplimiento documentado a estas exigencias.
Antes de planificar actividades, es fundamental identificar:
Cantidad y tipo de extintores disponibles.
Zonas de mayor riesgo de incendio.
Nivel de conocimiento del personal.
Turnos, cargos y rotación de personal.
Este diagnóstico permite adaptar la capacitación a las realidades del entorno y no replicar modelos genéricos.
Un curso básico de uso de extintores debe contemplar:
Tipos de fuego y clases de agentes extintores.
Funcionamiento de los equipos disponibles en el recinto.
Ubicación, señalización y normas de instalación.
Técnica de uso con el método PAS (Presionar, Apuntar, Sostener).
Simulacros o prácticas controladas de aplicación.
Protocolos internos en caso de emergencia.
La formación debe realizarse al menos una vez al año para todos los trabajadores. Se recomienda reforzar con cápsulas breves semestrales o en inducciones a nuevos ingresos.
En rubros de alto riesgo, como industrias, hospitales, laboratorios o cocinas industriales, la frecuencia puede ser mayor o complementarse con simulacros integrales.
Puedes realizar la capacitación de forma presencial, virtual o mixta, pero siempre debe generar:
Lista de asistencia firmada.
Material de apoyo entregado.
Certificados individuales.
Informe general del proceso.
Estos registros son clave para responder ante fiscalizaciones o auditorías, así como para renovar pólizas de seguro.
En Surt ofrecemos planes de capacitación adaptados por rubro y nivel de riesgo. Además, integramos la capacitación con la trazabilidad mensual de extintores, señalética normativa y pruebas de reacción ante emergencias.
De esta forma, la formación no es un evento aislado, sino una parte constante del sistema de prevención.
Planifica con anticipación y comunícalo a todo el equipo.
Designa responsables internos por área o turno.
Refuerza con señalética visible y planes de evacuación actualizados.
Integra la capacitación en la cultura de seguridad de la empresa.
Evalúa periódicamente la eficacia del programa y ajusta contenidos según incidentes o nuevas normativas.
Un programa anual de capacitación en el uso de extintores es una inversión clave en seguridad. Protege vidas, activos, continuidad operativa y evita sanciones. No basta con tener los equipos: hay que saber usarlos correctamente.
En Surt, acompañamos a empresas e instituciones en todo el ciclo preventivo: instalación, mantención, revisión mensual, normalización y formación del personal.