
A pesar de que los extintores forman parte de prácticamente todas las empresas, todavía existen numerosos mitos y creencias erróneas sobre su uso, mantenimiento y cumplimiento normativo.
Estas ideas equivocadas pueden generar una falsa sensación de seguridad y, en algunos casos, derivar en incumplimientos normativos, observaciones durante auditorías o problemas graves durante una emergencia.
A continuación, revisamos algunos de los mitos más frecuentes que encontramos en terreno y explicamos qué dice realmente la normativa y la experiencia práctica.
Este es probablemente el error más común.
Un extintor puede perder presión, sufrir corrosión interna, presentar daños en sus componentes o tener vencida su mantención sin haber sido utilizado jamás.
Por esta razón existen las revisiones mensuales, las mantenciones periódicas y las pruebas hidrostáticas.
Un equipo que no se usa también envejece.
La instalación es solo una parte del cumplimiento.
Un extintor también debe:
Tener un extintor instalado no garantiza que esté preparado para responder ante una emergencia.
Muchas personas consideran la revisión mensual como un simple trámite administrativo.
Sin embargo, durante estas inspecciones se detectan problemas como:
La mayoría de las observaciones encontradas en auditorías podrían haberse detectado previamente mediante una revisión mensual adecuada.
No todos los incendios son iguales.
Cada agente extintor está diseñado para riesgos específicos.
Por ejemplo:
Utilizar un extintor incorrecto puede resultar ineficaz e incluso aumentar el riesgo.
El manómetro es solo uno de los elementos que deben revisarse.
Un extintor puede mostrar presión normal y aun así presentar problemas como:
La inspección debe considerar el estado general del equipo y no únicamente la presión.
Durante una emergencia, las personas suelen actuar bajo estrés y con visibilidad reducida.
Una señalización adecuada permite localizar rápidamente el extintor y reducir los tiempos de respuesta.
Por eso la normativa exige que los equipos estén correctamente identificados y visibles.
Actualmente las auditorías y fiscalizaciones evalúan mucho más que la simple presencia del equipo.
Es habitual que se revisen aspectos como:
Tener extintores instalados es solo el punto de partida.
Las etiquetas contienen información fundamental sobre el equipo.
Permiten verificar:
La ausencia o deterioro de esta información puede generar observaciones durante auditorías y dificultar la gestión preventiva.
Los extintores rodantes o de gran capacidad suelen encontrarse en industrias, centros logísticos, estaciones de servicio y faenas.
Algunas empresas asumen erróneamente que, por su tamaño, requieren menos control.
En realidad, están sujetos a las mismas exigencias de inspección, mantención, señalización y trazabilidad que cualquier otro equipo.
Quizás este sea el mito más costoso de todos.
Las empresas suelen invertir en prevención para evitar:
La experiencia demuestra que corregir un problema antes de una emergencia siempre resulta más económico que enfrentar sus consecuencias.
La mejor manera de combatir los mitos es mediante información técnica confiable, capacitación y revisiones periódicas.
Un programa preventivo adecuado permite detectar desviaciones a tiempo y mantener los equipos en condiciones óptimas de funcionamiento.
En Surt apoyamos a empresas e instituciones mediante:
Nuestro objetivo es que la prevención deje de basarse en suposiciones y se apoye en evidencia y cumplimiento real.
Los extintores son una de las primeras líneas de defensa frente a un incendio, pero su efectividad depende de que se encuentren correctamente mantenidos, inspeccionados y gestionados.
Evitar estos mitos permite fortalecer la seguridad, cumplir con la normativa y proteger a las personas, los activos y la continuidad operacional de la empresa.
La prevención efectiva comienza cuando dejamos atrás las creencias y trabajamos con información técnica y verificable.