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Gestión integral contra incendios: por qué no basta con comprar extintores y olvidarse de ellos

Gestión integral contra incendios: por qué no basta con comprar extintores y olvidarse de ellos

Comprar extintores es una decisión necesaria, pero la protección de una empresa requiere trabajo durante todo el año. Los equipos deben mantenerse disponibles, las instalaciones pueden cambiar y las personas necesitan saber cómo actuar.

Gestionar la protección contra incendios significa coordinar equipos, señalización, accesibilidad, mantenciones, registros y capacitación. Cada elemento cumple una función y necesita seguimiento.

Un extintor con mantención vigente puede terminar detrás de una estantería. Un gabinete puede tener su puerta bloqueada. Una revisión puede detectar un problema que permanece pendiente durante meses. En todos esos casos, tener el equipo instalado deja una tarea importante sin resolver.

La mantención anual es parte del trabajo

En los lugares de trabajo, el artículo 51 del Decreto Supremo N.º 594 exige revisión, control y mantención preventiva de los extintores por lo menos una vez al año, realizada por el fabricante o servicio técnico y registrada en la etiqueta correspondiente. También establece que el empleador debe evitar que el lugar quede desprovisto de extintores durante ese servicio. Biblioteca del Congreso Nacional de Chile

Esa intervención necesita complementarse con controles durante el año. Una revisión periódica permite advertir cambios visibles, como equipos ausentes, accesos bloqueados, daños o precintos rotos.

La revisión mensual y la mantención anual cumplen funciones complementarias. Detectar una anomalía durante una revisión exige comunicarla y gestionar su atención; anotarla en una etiqueta no resuelve el problema.

1. Conocer los riesgos antes de seleccionar los equipos

La gestión comienza por entender qué se necesita proteger: materiales almacenados, procesos, fuentes de calor, instalaciones eléctricas y condiciones de ocupación.

El artículo 45 del DS 594 exige que los extintores sean del tipo adecuado a los materiales combustibles o inflamables presentes en el lugar de trabajo. Biblioteca del Congreso Nacional

Por eso, una compra debería considerar la clasificación y capacidad de extinción del equipo, su distribución y las condiciones del lugar. El precio o los kilos, por sí solos, entregan información insuficiente para decidir.

Además, esa evaluación debe revisarse cuando cambia la operación. Una ampliación, una nueva zona de almacenamiento o la incorporación de un proceso pueden modificar las necesidades de protección.

2. Mantener los equipos identificados y accesibles

La disponibilidad depende tanto del equipo como de su entorno.

El artículo 47 del DS 594 establece que los extintores deben ubicarse en sitios de fácil acceso y clara identificación, libres de obstáculos, señalizados y en condiciones de funcionamiento. Biblioteca del Congreso Nacional de Chile

En la práctica, conviene revisar:

  • Que el equipo permanezca en su ubicación asignada.
  • Que la señalización sea visible.
  • Que el soporte esté firme.
  • Que se pueda abrir el gabinete y retirar el extintor.
  • Que materiales, vehículos o mobiliario no bloqueen el acceso.

Estas condiciones pueden cambiar entre una visita técnica y la siguiente. Por eso, mantenerlas requiere participación del personal que trabaja diariamente en el sector.

3. Incluir los gabinetes y las redes en el programa de control

El inventario de protección contra incendios debe contemplar todos los equipos y sistemas existentes.

En una red húmeda, el control debe considerar el conjunto: carrete, manguera, pitón, válvula, conexiones y gabinete. En una red seca, deben identificarse sus entradas, salidas, válvulas y demás componentes para organizar las revisiones correspondientes.

Cada sistema necesita una pauta y un alcance de servicio propios. Una inspección visual entrega información sobre condiciones observables; las pruebas de funcionamiento y otras verificaciones técnicas deben programarse según el sistema, sus antecedentes y los requisitos aplicables.

También conviene dejar claro qué incluye cada servicio contratado. Así se evitan confusiones entre revisar componentes, realizar mantención y ejecutar pruebas específicas.

4. Transformar los registros en acciones

Un registro resulta útil cuando permite tomar decisiones y comprobar avances.

Para cada equipo, conviene mantener al menos:

Información Para qué sirve
Identificación y ubicación Encontrarlo y distinguirlo de otros equipos.
Tipo y capacidad Conocer sus características.
Fechas de revisión y servicio Organizar los próximos controles.
Observación detectada Describir el problema concreto.
Acción, responsable y plazo Coordinar su solución.
Fecha de cierre y evidencia Confirmar que fue corregido.

Por ejemplo, registrar “gabinete bloqueado” debería dar paso a retirar la obstrucción y comprobar que se recuperó el acceso. Si el problema se repite, corresponde revisar cómo se utiliza ese espacio.

Herramientas como SURT Gestión ayudan a ordenar el inventario y el seguimiento. Su utilidad depende de mantener la información actualizada y actuar sobre lo registrado.

5. Preparar a las personas

Los trabajadores necesitan conocer la ubicación de los equipos, cómo comunicar una anomalía y qué hacer ante una emergencia.

El artículo 48 del DS 594 establece que todo el personal del lugar de trabajo debe recibir instrucción y entrenamiento sobre el uso de extintores en caso de emergencia. Biblioteca del Congreso Nacional de Chile

Esa preparación debe relacionarse con el plan de emergencia: dar aviso, reconocer las vías de evacuación, identificar responsables y comprender los límites de una intervención.

La capacitación también permite mejorar el cuidado cotidiano de los equipos. Una persona que entiende su función puede advertir antes un acceso bloqueado, un equipo ausente o un daño visible.

6. Asignar responsables y verificar los pendientes

Para empezar a ordenar la gestión, una empresa puede trabajar con esta secuencia:

  1. Levantar un inventario: identificar equipos, sistemas y ubicaciones.
  2. Evaluar su estado: reconocer necesidades de servicio y corrección.
  3. Programar los controles: establecer fechas y responsables.
  4. Resolver los hallazgos: asignar recursos y plazos.
  5. Verificar el cierre: comprobar que las acciones se ejecutaron.
  6. Actualizar la información: incorporar cambios en instalaciones, equipos y personal.

También conviene revisar periódicamente cuántos hallazgos siguen pendientes, cuáles se repiten y qué servicios están próximos a vencer. Esa información permite planificar y evitar que los problemas se acumulen.

Cómo te puede ayudar SURT

En SURT Equipos contra Incendio SpA te ayudamos con la revisión y mantención de extintores y redes, señalización, gabinetes, soportes, seguimiento de observaciones y capacitación de tu personal.

El objetivo es que tu empresa conozca sus equipos, mantenga sus controles organizados y pueda comprobar qué acciones necesita realizar.

???? ventas@surt.cl
???? www.surt.cl

Preparados antes del fuego.


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